Hace unas semanas el equipo de SDLI tuvimos la oportunidad de asistir a South Summit Industry & Energy Bilbao Bizkaia, un encuentro que confirma algo que desde hace tiempo venimos observando de cerca: Euskadi se está consolidando como uno de los ecosistemas más sólidos y coherentes en innovación industrial y energética del sur de Europa.
Nuestra intención al participar en el evento era clara: profundizar en el ecosistema de Industria y Energía vasco, entender mejor sus dinámicas, prioridades y retos, y conectar con los actores que están liderando esta transformación. La experiencia superó ampliamente las expectativas.
Un ecosistema industrial con visión de futuro

Euskadi no solo destaca por la fortaleza histórica de su tejido industrial, sino por la forma consciente y estratégica en la que está abordando su transformación. Lejos de limitarse a la adopción puntual de nuevas tecnologías, el ecosistema vasco está avanzando hacia modelos de innovación estructurados, conectados al negocio y con una clara orientación a largo plazo.
Uno de los elementos más diferenciales es la integración real entre industria, energía y sostenibilidad. La transición energética no se plantea como un reto aislado, sino como una palanca transversal que impacta en procesos productivos, infraestructuras, logística, nuevos materiales y modelos operativos. Esta visión sistémica permite que la innovación no se quede en pilotos desconectados, sino que tenga capacidad real de escalar e impactar.
Además, se percibe una madurez creciente en la manera de innovar desde las grandes organizaciones. Muchas corporaciones están evolucionando desde enfoques más exploratorios hacia estrategias claras de open innovation, corporate venturing e intraemprendimiento, con equipos dedicados, métricas de impacto y una voluntad explícita de colaboración con startups, centros tecnológicos y hubs de innovación.
Otro factor clave es el rol del sector público y de las infraestructuras estratégicas como facilitadores de innovación. Iniciativas como hubs portuarios, programas de emprendimiento y mecanismos de financiación actúan como espacios de experimentación real, reduciendo barreras para testar soluciones en entornos industriales complejos y altamente regulados.
Finalmente, el ecosistema de Euskadi destaca por su capacidad de alineación: existe una narrativa compartida en torno a competitividad, sostenibilidad e innovación aplicada. Esta coherencia —entre visión, política industrial y acción empresarial— es lo que convierte al territorio en un entorno especialmente atractivo para desarrollar proyectos de innovación con ambición, impacto y recorrido a medio y largo plazo.
Durante el evento, pudimos contrastar esta visión con profesionales que están impulsando la innovación desde dentro de grandes organizaciones y entidades clave del ecosistema.
Conversaciones que reflejan una ambición compartida
En South Summit Bilbao Bizkaia tuvimos la oportunidad de intercambiar impresiones con perfiles de primer nivel, entre ellos:
- Jorge Ruiz-Peinado y Iñigo Fernández, desde Moeve, trabajando activamente en open innovation y new ventures.
- Blanca Almendro, Innovation Lead en Valoriza, con una mirada muy orientada a impacto y escalabilidad.
- Asier Segura, de Sacyr, reforzando la visión desde la empresa y el emprendimiento.
- Leticia Cabral, desde Instituto de Empresa, aportando visión académica y conexión con talento emprendedor.
- Beatriz Aguilar y Cristina Aragón, de Serveo, con foco en innovación aplicada a infraestructuras y servicios.
- Alejandro Asensi, desde Enagás Emprende, explorando nuevas oportunidades en el ámbito energético.
- Paz Guzmán, de European Investment Bank, aportando una perspectiva clave sobre financiación y escalado.
- Y Roger Casals, multiemprendedor con un proyecto seleccionado para ser acelerado por ERIA Estabanell.
Más allá de los nombres, lo relevante fue constatar una alineación clara en torno a la necesidad de innovar con propósito, conectando negocio, tecnología e impacto.
El Puerto de Bilbao como nodo de innovación abierta

Uno de los momentos más inspiradores de la visita fue conocer Bilbao PortLab, el hub de innovación del Puerto de Bilbao.
Ya hablamos de ellos en nuestro anterior artículo sobre innovación en puertos, ya que Bilbao PortLab es un ejemplo muy claro de cómo una infraestructura tradicional puede convertirse en plataforma de experimentación, colaboración público-privada y desarrollo de pilotos reales en ámbitos como:
- Energía y sostenibilidad.
- Digitalización y eficiencia operativa.
- Nuevos modelos logísticos e industriales.
Para SDLI, este tipo de iniciativas representan exactamente el tipo de entorno donde la innovación genera valor tangible.
¿Qué papel juega SDLI en este contexto?
Desde SDLI, como agencia de innovación, acompañamos a organizaciones que se encuentran precisamente en este punto:
- Empresas industriales y energéticas con una base sólida.
- Equipos con ambición innovadora.
- Necesidad de ordenar, acelerar y aterrizar la innovación en proyectos reales.
Nuestro rol es actuar como partner estratégico end-to-end, ayudando a:
- Definir focos y retos de innovación alineados con negocio.
- Diseñar y activar programas de open innovation e intraemprendimiento.
- Conectar con startups, hubs, ecosistemas e instituciones relevantes.
- Pasar de la exploración a la ejecución, el piloto y el impacto.
El ecosistema de Euskadi reúne todos los ingredientes para seguir creciendo en esta dirección, y desde SDLI queremos ser parte activa de ese camino, acompañando a las organizaciones que ya están liderando —y a las que quieren dar el siguiente paso.
Seguimos aprendiendo, conectando y construyendo con quienes entienden que la innovación no es un fin en sí mismo, sino una palanca estratégica para transformar la industria y la energía del futuro.





