Muchas organizaciones tienen un modelo de innovación… pero no funciona

Muchas organizaciones ya tienen un modelo de innovación. El problema es que, en muchos casos, no está funcionando debidamente, presenta lagunas relevantes o ha quedado desajustado respecto a la evolución del negocio y del entorno.

No porque no se esté innovando, ni porque falten ideas. De hecho, muchas compañías tienen una alta actividad: radares de tendencias, iniciativas, pilotos, colaboraciones con startups, programas internos o incluso estructuras formales de innovación. Pero a pesar de todo ello, no siempre consiguen traducir esa actividad en resultados tangibles para el negocio.

Esto se traduce en síntomas bastante reconocibles: demasiados frentes abiertos, proyectos que avanzan lentamente, pilotos que no escalan, dificultad para involucrar al negocio, poca conexión con clientes reales, duplicidad de esfuerzos entre áreas o países, y métricas que no siempre permiten demostrar el valor generado. Hay actividad, pero no siempre hay impacto.

En los últimos años, desde SDLI hemos acompañado a distintas organizaciones en la revisión de sus modelos de innovación. Y hay un patrón que se repite con bastante consistencia: muchas ya tienen una base sobre la que construir, pero necesitan hacerla más efectiva, más conectada con la estrategia y más orientada a mercado. El reto no suele ser “empezar a innovar”, sino conseguir que la innovación tenga un impacto más directo en el crecimiento, la eficiencia, la diferenciación o la generación de nuevas oportunidades.

Con la aceleración tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial, este gap se nota aún más. La IA abre enormes posibilidades, pero también aumenta el riesgo de lanzar iniciativas desconectadas de los retos reales del negocio. En este contexto, revisar el modelo de innovación deja de ser un ejercicio operativo. Se convierte en una decisión estratégica.

Tener un modelo que no está diseñado para generar impacto es un problema estratégico

Muchas organizaciones han avanzado en estructurar la innovación. Han definido planes, han creado equipos o han lanzado programas específicos. Este es un paso importante, pero no suficiente.

Un plan de innovación ayuda a ordenar iniciativas y establecer prioridades. Un modelo de innovación va más allá, define cómo funciona realmente la innovación dentro de la organización: quién decide, con qué criterios, con qué capacidades, con qué procesos y con qué métricas.

Cuando ese sistema no está bien diseñado —o no ha evolucionado al ritmo del entorno— la innovación pierde efectividad. Se convierte en una suma de esfuerzos desconectados, donde cada iniciativa puede tener sentido por sí misma, pero el conjunto no construye una ventaja competitiva clara.

Es en este punto donde aparece uno de los mayores riesgos: la innovación pasa de ser una palanca estratégica para convertirse en actividad. Visible, incluso intensa, pero con un impacto limitado en muchas ocasiones.

Qué entendemos por modelo de innovación

Cuando hablamos de modelo de innovación, no nos referimos a un laboratorio, a un equipo o a un proceso concreto. Hablamos de un sistema.

Un modelo de innovación es la forma en la que una organización conecta la innovación con resultados de negocio de manera estructurada, coherente y repetible. Implica tomar decisiones sobre dónde poner el foco, cómo priorizar, cómo ejecutar, cómo implicar a la organización y cómo medir.

No se trata de generar más iniciativas, sino iniciativas de impacto, tal como explicamos en nuestro artículo: “De la I+D a la I+D de negocio”. Pasar de una lógica centrada en desarrollar conocimiento y soluciones a otra centrada en generar valor tangible para la organización, conectando conocimiento, mercado y estrategia para transformar ideas en resultados medibles y sostenibles.

Los cuatro bloques de un modelo de innovación efectivo

A partir de nuestra experiencia, un modelo de innovación que funciona no es una suma de iniciativas aisladas, sino un sistema que combina cuatro bloques que deben estar bien definidos y, sobre todo, bien conectados entre sí.

1. Diseño del modelo: estrategia, gobernanza, procesos y métricas

El primer bloque es el diseño del modelo. Aquí se define el rol que debe jugar la innovación en la estrategia de la compañía. No es lo mismo innovar para mejorar la eficiencia que para generar nuevas fuentes de crecimiento, transformar la experiencia de cliente o anticipar cambios tecnológicos.

Este bloque debe responder a tres preguntas clave: ¿para qué queremos innovar?, ¿cómo queremos innovar? y ¿en qué queremos innovar? Sin una respuesta clara, la innovación tiende a convertirse en una colección de iniciativas interesantes, pero difíciles de conectar con prioridades reales de negocio.

Como explicaba nuestro socio Ignasi Clos en el artículo 4 ejes clave de un plan de innovación de impacto, es necesario definir el “para qué”, el “cómo”, el “qué” y la hoja de ruta que permitirá activar la innovación de forma coherente con la estrategia de negocio. Y esto empieza por entender el contexto actual, la madurez de la organización, las capacidades y las fricciones existentes.

El diseño del modelo también define cómo se gobierna y gestiona la innovación: quién participa, quién decide, cuáles son los procesos clave, cómo se priorizan iniciativas y cómo se mide el avance. Una mejora incremental y una apuesta transformacional no deberían evaluarse con las mismas métricas ni con los mismos horizontes de retorno. Sin este marco, la innovación tiende a dispersarse y a perder foco.

2. Capacidades: metodologías, playbooks y herramientas

El segundo bloque tiene que ver con las capacidades que nos permiten dar forma al “cómo”. Innovar de forma sistemática requiere metodologías, herramientas y conocimiento aplicado. No basta con tener buenas ideas; es necesario saber cómo estructurarlas, validarlas y desarrollarlas.

Las organizaciones que innovan bien han construido capacidades que les permiten reducir incertidumbre y acelerar la ejecución. Estas capacidades incluyen metodologías de identificación de retos, validación con usuarios, clientes o equipos de negocio, gestión de portafolio, colaboración con startups, desarrollo de pilotos o medición de impacto, como las ya conocidas Design Thinking, Lean Startup o Agile, entre otras.

En nuestra experiencia, concretar el uso de estas herramientas en un playbook de innovación que permite estructurar metodologías, procesos, roles y marcos de decisión de forma homogénea y práctica ayuda a los equipos a entender cómo aplicar el modelo en la práctica y facilita que distintas áreas trabajen con un lenguaje común.

Del mismo modo, plataformas como Voltea combinadas con nuevas herramientas de IA ayudan a activar comunidades, compartir conocimiento, estructurar retos y dar continuidad al proceso de innovación. Cuando el sistema empieza a escalar, las herramientas importan. No sustituyen al modelo, pero ayudan a que funcione mejor.

3. Identificación sistemática de oportunidades

El tercer bloque es la identificación sistemática de oportunidades para profundizar en el “qué” y el “dónde” innovar. Las organizaciones que innovan bien no dependen únicamente de ideas espontáneas o tecnologías de moda. Son capaces de combinar conocimiento de cliente, señales de mercado, evolución tecnológica y visión estratégica para detectar necesidades no cubiertas y transformarlas en oportunidades concretas de negocio o generar una ventaja competitiva clara.

Este trabajo requiere metodología y disciplina. Significa escuchar al cliente, analizar cambios del entorno, identificar señales relevantes y convertir los insights en retos sólidos sobre los que desarrollar proyectos. En algunos casos, esto implica investigación de usuario, análisis de tendencias o exploración tecnológica. En otros, puede apoyarse en el conocimiento interno de los equipos comerciales, de operaciones, de marketing o de I+D.

Lo importante es que la identificación de oportunidades deje de ser puntual y pase a formar parte del funcionamiento habitual del sistema. Cuando se hace bien, permite priorizar mejor, reducir ruido y orientar la innovación hacia problemas que realmente merecen ser resueltos.

Esta parte es especialmente relevante en un contexto de aceleración tecnológica. La inteligencia artificial, por ejemplo, abre enormes posibilidades, pero también genera mucho ruido. Sin un sistema claro para traducir tecnología en retos de negocio, es fácil caer en pilotos desconectados o iniciativas que demuestran capacidad técnica, pero no aportan valor diferencial.

4. Acompañamiento a la ejecución y despliegue

El cuarto bloque es la ejecución y el despliegue. Es aquí donde realmente se genera el impacto. Incluye el desarrollo de pilotos, la validación de soluciones, la implementación real y, en los casos de éxito, el escalado.

Muchas organizaciones generan buenas ideas, pero no tienen un sistema claro para convertirlas en negocio. Sin este bloque, la innovación se queda en fase de prueba y no llega a consolidarse. Se acumulan pilotos, aprendizajes parciales y presentaciones internas, pero no necesariamente cambios reales en la organización o en el mercado.

Se trata de ayudar a que los equipos trabajen con metodologías inspiradas en Lean y Agile para validar y escalar soluciones de forma ágil, reduciendo incertidumbre y superando los cuellos de botella que aparecen cuando una idea se convierte en proyecto real.

Por eso, en muchos proyectos, desde SDLI acompañamos a las organizaciones en el despliegue de iniciativas, trabajando junto a los equipos para acelerar el aprendizaje y facilitar la transferencia de capacidades internas. El objetivo no es sustituir al equipo, sino ayudarle a ejecutar mejor, aprender en el proceso y ganar autonomía.

En conjunto, estos cuatro bloques convierten la innovación en un proceso estructurado y sostenido en el tiempo. Un buen modelo no garantiza ideas brillantes, pero sí ayuda a que las ideas que se generan estén alineadas con la estrategia, respondan a necesidades relevantes y cuenten con una forma clara de avanzar hacia resultados. Cuando el sistema funciona, la innovación deja de depender de personas concretas o de momentos de inspiración y pasa a convertirse en una capacidad organizativa real.

No todas las organizaciones deben innovar igual

Otro aspecto relevante es entender que no existe un único modelo de innovación válido. Cada organización debe definir su propio sistema en función de su contexto, su sector, su nivel de madurez y sus prioridades estratégicas. Innovar en una compañía farmacéutica, en una empresa industrial o en una organización de servicios implica decisiones muy distintas.

Nuestro artículo 9 iniciativas de innovación corporativa: ¿cuál aplicar? lo explica muy bien. No todas las iniciativas sirven para lo mismo: programas de formación, retos de innovación, comunidades, incubadoras o colaboración con startups responden a lógicas diferentes.

Esto conecta también con una reflexión que hemos desarrollado recientemente desde SDLI en el artículo 7 arquetipos de innovación en salud. Aunque el artículo se centra en salud, la idea de fondo aplica a muchos sectores: bajo la palabra “innovación” conviven objetivos muy distintos. No es lo mismo innovar para activar talento interno, transformar procesos o construir nuevos modelos de negocio. Cada arquetipo requiere vehículos, métricas y formas de gobierno diferentes.

Por eso, lo importante no es copiar modelos. Lo importante es tomar decisiones conscientes sobre cómo debe innovar cada organización.

Revisar el modelo para recuperar impacto

En un contexto de disrupción acelerada, no revisar el modelo de innovación no es una opción.

Porque el problema no es no innovar. El problema es innovar sin generar impacto.

Ante la presión del entorno, muchas organizaciones reaccionan intentando hacer más: más iniciativas, más proyectos, más experimentos. Es una respuesta comprensible, pero no necesariamente efectiva. La experiencia demuestra que el volumen no es el principal problema. Lo es la coherencia del sistema y la capacidad de decidir con agilidad qué iniciativas descartar y cuál escalar.

Las organizaciones que mejor innovan no son las que hacen más cosas, sino las que han diseñado un modelo que les permite decidir qué hacer, cómo hacerlo y, también, qué no hacer. Un sistema capaz de conectar estrategia, capacidades, oportunidades y ejecución. Un sistema que no solo genere iniciativas, sino resultados.

Lecturas relacionadas del blog de SDLI:

Xavier Lesauvage

Xavier Lesauvage

Experto en estrategia de negocio, innovación y marketing. MBA por ESADE Business School y Màster CEMS por HEC School of Management. Colaborador académico de ESADE. Tiene experiencia como Director de Marketing en FMCG donde trabajó más de 15 años en Nestlé, Sara Lee y Panrico-Donuts, liderando equipos nacionales e internacionales. Ha trabajado como asesor y consultor senior en múltiples proyectos de estrategia, user centricity, innovación y digital en sectores como alimentación, salud/farmacéutico, industrial o servicios. Desde 2022 es socio de SDLI.

    Deja tu comentario

    Su dirección de correo electrónico no será publicada.*

    Gestión de Cookies
    Sociedad de la Innovación

    Este sitio web utiliza cookies y/o tecnologías similares que almacenan y recuperan información cuando navegas. En general, estas tecnologías pueden servir para finalidades muy diversas, como, por ejemplo, reconocerte como usuario, obtener información sobre tus hábitos de navegación, o personalizar la forma en que se muestra el contenido. Los usos concretos que hacemos de estas tecnologías se describen a continuación.

    Cookies técnicas

    Permiten al usuario la navegación a través de una página web, plataforma o aplicación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que en ella existan, incluyendo aquellas que el editor utiliza para permitir la gestión y operativa de la página web y habilitar sus funciones y servicios.También pertenecen a esta categoría, por su naturaleza técnica, aquellas cookies que permiten la gestión, de la forma más eficaz posible, de los espacios publicitarios que, como un elemento más de diseño o “maquetación” del servicio ofrecido al usuario, el editor haya incluido en una página web, aplicación o plataforma en base a criterios como el contenido editado, sin que se recopile información de los usuarios con fines distintos.

    Nombre Dominio Finalidad Propia / de Terceros
    SESSID .sociedaddelainnovacion.es Esta cookie es memorizada y únicamente tiene validez el tiempo que dure la sesión activa en el sitio web. No graba de forma permanente ninguna información en el disco duro de su computadora. También se utiliza para garantizar que los usuarios que escriban comentarios en el blog sean humanos y no aplicaciones automatizadas. De esta forma se combate el spam. Función: Esta cookie es usada por el lenguaje PHP para permitir que las variables de sesión sean guardadas en el servidor web. Esta cookies es esencial para el envío de los formularios de esta web. Expiración: Al finalizar la sesión del usuario. Propia
    moove_gdpr_popup .sociedaddelainnovacion.es Utilizada para guardar las preferencias sobre cookies. Expiración: 2 años. Propia
    __smVID .sociedaddelainnovacion.es Esta cookie almacena información del usuario y sus sesiones para mejorar la experiencia de usuario. Expiración: Al finalizar la sesión del usuario. Sumo
    __smToken .sociedaddelainnovacion.es Cookie para el uso de SumoMe, una herramienta que facilita la difusión de comunicaciones comerciales, y permite al usuario compartir con facilidad contenidos (artículos e imágenes) del Sitio Web. Expiración: 1 año Sumo
    Cookies de análisis o medición

    Permiten al responsable de las mismas el seguimiento y análisis del comportamiento de los usuarios de los sitios web a los que están vinculadas, incluida la cuantificación de los impactos de los anuncios. La información recogida mediante este tipo de cookies se utiliza en la medición de la actividad de los sitios web, aplicación o plataforma, con el fin de introducir mejoras en función del análisis de los datos de uso que hacen los usuarios del servicio.

    Nombre Dominio Tipo / Finalidad Propia / de Terceros
    _ga .sociedaddelainnovacion.es Análitica. Cookies de Google Analytics. Generan un ID de usuario anónimo, que es el que se utiliza para distinguir a los usuarios. Expiración: 2 años. Google Analytics
    _gid .sociedaddelainnovacion.es Análitica. Cookies de Google Analytics. Generan un ID de usuario anónimo, que es el que se utiliza para distinguir a los usuarios. Expiración: 24 horas. Google Analytics
    _gat_<property-id> .sociedaddelainnovacion.es Análitica. Cookies de Google Analytics. Se utiliza para limitar el porcentaje de solicitudes. Expiración: 1 minuto. Google Analytics
    AMP_TOKEN .sociedaddelainnovacion.es Análitica. Cookies de Google Analytics. Incluye un token que se puede utilizar para recuperar un ID de cliente del servicio de ID de cliente de AMP. Otros posibles valores indican inhabilitaciones, solicitudes en curso o errores obtenidos al recuperar un ID del servicio de ID de cliente de AMP. Expiración: 30 segundos y 1 año. Google Analytics
    _gac_<property-id> .sociedaddelainnovacion.es Análitica. Cookies de Google Analytics. Incluye información de la campaña relativa al usuario. Expiración: 90 días. Google Analytics
    SIDCC .google.com Análitica. Provee servicios y extrae información anónima sobre la navegación. Expiración: 3 meses. Google Analytics
    NID .google.com Publicidad. Estas cookies se utilizan para entregar anuncios más relevantes para usted y sus intereses. Expiración: 1 año. Google
    __Secure-3PSIDCC .google.com Publicidad. Estas cookies se utilizan para entregar anuncios más relevantes para usted y sus intereses. Expiración: 2 AÑOS Google
    __Secure-3PAPISID .google.com Publicidad. Estas cookies se utilizan para entregar anuncios más relevantes para usted y sus intereses. Expiración: 2 AÑOS Google
    __Secure-3PSID .google.com Publicidad. Estas cookies se utilizan para entregar anuncios más relevantes para usted y sus intereses. Expiración: 2 AÑOS Google
    SAPISID .google.com Publicidad. Mide el rendimiento de los anuncios y proporciona recomendaciones. Expiración: Persistente. Google
    APISID .google.com Publicidad. Mide el rendimiento de los anuncios y proporciona recomendaciones. Expiración: Persistente. Google
    HSID .google.com Publicidad. Mide el rendimiento de los anuncios y proporciona recomendaciones. Expiración: Persistente. Google
    SSID .google.com Publicidad. Mide el rendimiento de los anuncios y proporciona recomendaciones. Expiración: Persistente. Google
    SID .google.com Publicidad. Mide el rendimiento de los anuncios y proporciona recomendaciones. Expiración: Persistente. Google
    SEARCH_SAMESITE .google.com Publicidad. Proporcionar garantías sobre cuándo se envían cookies entre sitios para que los usuarios estén protegidos. Expiración: 6 meses Google

     

    NOTA: Esta lista se actualizará con la mayor celeridad posible a medida que cambien los servicios del sitio web ofrecidos en el mismo. Sin embargo, ocasionalmente durante esta actualización puede que la lista no incluya ya alguna cookie, aunque siempre se referirá a cookies con propósitos idénticos a los registrados en esta lista.

    Google utiliza diferentes tipos de cookies para el funcionamiento de los productos relacionados con anuncios y los sitios web de Google (ej. Adwords, youtube.com, doubleclick.net, ...).

    Google Analytics es un servicio prestado por google con la finalidad de registrar estadísticas de uso de nuestra web. Para ampliar el uso de las cookies del servicio visite la página de información de desarrolladores.

    Para rehusar el uso o borrar estas cookies puedes consultar en la página de Privacidad de Google.

     

    ¿Cómo puedes configurar o deshabilitar tus cookies?

    Puedes permitir, bloquear o eliminar las cookies instaladas en tu equipo mediante la configuración de las opciones de tu navegador de Internet. En caso de que no permitas la instalación de cookies en tu navegador es posible que no puedas acceder a algunos de los servicios y que tu experiencia en nuestra web pueda resultar menos satisfactoria. En los siguientes enlaces tienes a tu disposición toda la información para configurar o deshabilitar tus cookies en cada navegador:

     

    El Usuario puede permitir, bloquear o eliminar las cookies por medio del panel de configuración anterior. Además, debe tener en cuenta que, si acepta las cookies de terceros, puede eliminarlas desde las opciones de su navegador o desde el sistema ofrecido por el propio tercero.

    El hecho de bloquear la instalación de las cookies no impide la efectiva utilización del Sitio Web por parte del Usuario.

    Puede informarse de las transferencias a terceros países que, en su caso, realizan los terceros identificados en el panel de configuración en sus correspondientes políticas (ver enlaces facilitados).

     

    Versión 27/05/2021